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¿AVISO O PERMISO? SHEINBAUM Y KURI CHOCAN POR ACADEMIA POLICIAL CON ESTADOS UNIDOS


Mauricio Kuri González

Por Karl Vön | Monterrey News

La polémica por la nueva Academia Internacional de Capacitación Policial de Querétaro acaba de subir de temperatura.

Y entre acusaciones de violar procedimientos, documentos que aparecen y reclamos desde Palacio Nacional, hay una pregunta que merece hacerse sin rodeos:

¿Mauricio Kuri se brincó al Gobierno Federal o simplemente decidió avanzar mientras la burocracia todavía estaba buscando el sello correcto?

La presidenta Claudia Sheinbaum volvió a cargar este martes contra el gobernador panista de Querétaro y contra el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson.

Su argumento es claro: si habrá cooperación de agencias estadounidenses en materia de seguridad, el proyecto tenía que pasar previamente por los canales federales correspondientes.

Hasta ahí, el reclamo parece sencillo.

El problema es que apareció un pequeño detalle.

Querétaro sí avisó a la Cancillería.

Sí hubo aviso a Relaciones Exteriores

La propia Secretaría de Relaciones Exteriores confirmó que recibió el 25 de septiembre un oficio del Gobierno de Querétaro notificando la visita del embajador Ronald Johnson para el 2 de octubre.

El documento incluso está fechado desde el 23 de septiembre.

Pero aquí empieza el verdadero pleito.

En ese oficio, Querétaro señaló que la visita sería de carácter protocolario y que no implicaba establecer mecanismos directos de cooperación internacional en seguridad.

Cinco días después, Kuri y Johnson estaban colocando la primera piedra de una Academia Internacional de Capacitación Policial.

Y durante el evento se habló abiertamente de capacitación especializada con agencias estadounidenses.

Ahí está el punto que hoy reclama el Gobierno Federal.

Sheinbaum: avisar no era suficiente

La presidenta sostiene que una cosa es informar que el embajador estadounidense visitará Querétaro y otra muy distinta obtener autorización para un proyecto de cooperación internacional en seguridad.

Según explicó este martes, el proyecto debía presentarse ante la Secretaría de Relaciones Exteriores y pasar por el Grupo de Alto Nivel de Seguridad, conocido como GANSEG.

Sheinbaum asegura que eso no ocurrió.

Incluso recordó que existen nueve proyectos de cooperación entre Querétaro y agencias estadounidenses aprobados desde diciembre de 2021, ocho relacionados con la Fiscalía estatal y uno con la Secretaría de Seguridad Ciudadana.

¿La academia?

No aparece entre ellos.

Y ese dato fortalece la posición del Gobierno Federal: Querétaro conocía el procedimiento porque ya lo había utilizado anteriormente.

Pero tampoco era exactamente una reunión a escondidas

Aquí viene la otra parte que incomoda la narrativa de que Kuri estaba realizando algún extraño movimiento clandestino con Washington.

En el evento estuvieron representantes de instituciones federales.

De acuerdo con información publicada sobre el acto, estuvieron presentes representantes de la Zona Militar, Guardia Nacional y Fiscalía General de la República.

Difícilmente puede describirse aquello como una reunión secreta.

Además, Estados Unidos asegura que lleva más de una década colaborando con instituciones de seguridad de Querétaro.

La Embajada estadounidense informó que durante ese periodo se han destinado más de 10 millones de dólares a capacitación y equipamiento en el estado y que miles de funcionarios han recibido formación.

Entonces el debate cambia.

Ya no se trata de descubrir si existe cooperación entre Querétaro y Estados Unidos.

Existe desde hace años.

La discusión es si esta nueva academia debía recibir una autorización federal específica antes de colocar siquiera la primera piedra.

Una academia de 30 millones que terminó en pleito nacional

La instalación estará dentro del complejo de seguridad Rhino y contempla una inversión estatal superior a los 30 millones de pesos.

El objetivo anunciado es capacitar policías y autoridades para detectar drogas, armas, dinero ilícito y otras formas de contrabando.

Ronald Johnson fue todavía más explícito durante el evento: habló de combatir a cárteles y grupos terroristas mediante mejor capacitación, tecnología, inteligencia y cooperación.

Es decir:

Esto difícilmente puede venderse únicamente como una visita protocolaria.

Y ahí Kuri tendrá que explicar por qué el oficio enviado previamente a la Cancillería fue mucho más limitado que lo que terminó ocurriendo públicamente el 2 de octubre.

Pero Palacio Nacional también tiene algo que explicar

Porque existe otra pregunta incómoda.

Si representantes federales estuvieron presentes en el evento, si Querétaro había informado previamente de la visita del embajador y si la cooperación estadounidense con ese estado lleva años funcionando…

¿cómo terminó Palacio Nacional enterándose de semejante proyecto después de colocada la primera piedra?

Eso también habla de coordinación.

O de falta de ella.

Sheinbaum tiene argumentos jurídicos para exigir que la cooperación internacional en seguridad pase por los canales federales.

Kuri, por su parte, puede demostrar que no escondió la visita del embajador y que la relación de cooperación con Estados Unidos no comenzó ayer.

Pero ninguna de las dos cosas elimina la contradicción central.

Querétaro informó una visita que supuestamente no establecería mecanismos directos de cooperación en seguridad.

Y terminó presentando públicamente una academia concebida precisamente para recibir capacitación especializada estadounidense.

Aquí hay más que una academia

Detrás de los ladrillos existe una discusión mucho mayor.

¿Hasta dónde puede llegar un gobernador en su relación con Estados Unidos?

¿Hasta dónde debe intervenir Palacio Nacional?

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¿Y cuánto de esta tormenta es realmente una discusión jurídica y cuánto es política rumbo a 2027?

Porque una cosa es defender la soberanía nacional.

Otra es utilizarla como argumento cada vez que un gobierno estatal opositor establece una relación incómoda para Palacio Nacional.

Pero tampoco sería serio convertir el federalismo en permiso para que cada gobernador maneje cooperación internacional en seguridad por su cuenta.

Las reglas existen.

Que se cumplan.

Todas. Y por todos.

Lo demás es ruido político.

Y de ese, en México, ya tenemos de sobra.

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