«Ni perdón ni olvido»: violencia en México y el balance que Morena debe explicar
OPINIÓN CON DATOS | Karl Vön — Monterrey News. La consigna «ni perdón ni olvido» forma parte de la memoria política mexicana. También puede convertirse en una herramienta de propaganda si sirve para condenar los errores de gobiernos anteriores y omitir las responsabilidades de quienes ejercen hoy el poder. La violencia requiere continuidad histórica, indicadores y rendición de cuentas: ninguna fuerza política debe quedar exenta.
La violencia no comenzó ni terminó con un solo presidente
La estrategia de seguridad del gobierno de Felipe Calderón abrió una etapa de intensa confrontación y debate público. Los sexenios posteriores enfrentaron también graves niveles de violencia. Reducir este proceso a un único culpable impide analizar factores como criminalidad organizada, armas, impunidad, corrupción local, debilidad policial y acceso a justicia.
Qué dicen los homicidios registrados por el INEGI
La serie anual de defunciones por homicidio del INEGI registra 36,661 casos en 2019; 36,773 en 2020; 35,700 en 2021; 33,287 en 2022; 32,252 en 2023 y 33,550 en 2024. Sumados, esos seis años calendario acumulan 208,223 defunciones por homicidio. Es una suma de años calendario, no un corte exacto por sexenio; confundir ambos periodos produce comparaciones incorrectas.
La misma serie muestra 27,989 casos preliminares para 2025, por debajo de 2024. Esa reducción debe reconocerse al analizar la tendencia, sin suponer que por sí sola representa el fin de la violencia ni que todos los estados mejoraron por igual.
Homicidios, víctimas e investigaciones no son la misma estadística
El INEGI contabiliza defunciones registradas según certificados y registros de mortalidad; el Secretariado Ejecutivo publica cifras de delitos y víctimas derivadas de registros ministeriales. Las metodologías y periodos de corte pueden diferir. Para cualquier afirmación sobre récords o tendencias, es indispensable indicar qué fuente se está usando y qué años se comparan.
La crítica al oficialismo: ¿dónde están las responsabilidades?
Morena tiene derecho a cuestionar las decisiones de administraciones anteriores. Lo que no puede hacer, desde una perspectiva de rendición de cuentas, es pedir memoria histórica y al mismo tiempo eludir la evaluación de las políticas aplicadas desde 2018. El gobierno debe explicar qué medidas redujeron la violencia, cuáles no funcionaron, cómo se fortalecieron las policías y cómo se investigan los homicidios.
Qué debe preguntarse a cualquier gobierno
- ¿Cómo evolucionaron las tasas de homicidio y la victimización por entidad?
- ¿Qué porcentaje de investigaciones llega a sentencia?
- ¿Qué recursos reciben policías locales, fiscalías y servicios forenses?
- ¿Qué metas públicas se fijaron y cuáles se cumplieron?
Opinión: la memoria debe incluir a todas las víctimas
La vida de una víctima no cambia de valor según el partido que gobernaba cuando murió. La responsabilidad política tampoco desaparece con un cambio de administración. Ni perdón ni olvido no debería significar memoria selectiva: debería significar verdad, justicia y prevención, gobierne quien gobierne.
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Actualización y revisión editorial: 17 de octubre de 2026. La presunción de inocencia se respeta; las valoraciones editoriales se distinguen de las fuentes documentales.

