Cinco bebés murieron en el IMSS de Durango: qué sabemos del brote y la disculpa de Zoé Robledo

Cinco recién nacidos murieron en apenas cinco días. Cuatro dieron positivo a Klebsiella pneumoniae. Las familias acudieron a la FGR y el director del IMSS, Zoé Robledo, terminó ofreciéndoles una disculpa. Pero la investigación aún no ha determinado qué causó cada muerte ni cómo llegó la bacteria a la unidad neonatal.
Por Karl Vön | Monterrey News
Investigación | 28 de septiembre de 2026
Cinco bebés.
Cinco días.
Una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales.
Una bacteria detectada en cuatro de los cinco recién nacidos fallecidos.
Familias que aseguran no haber recibido inicialmente respuestas suficientes, denuncias ante la Fiscalía General de la República y, finalmente, una reunión a puerta cerrada en la que el propio director general del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo, pidió perdón.
Pero detrás de la disculpa permanece la pregunta verdaderamente importante:
¿Qué ocurrió dentro del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en Durango?
Monterrey News reconstruyó la información disponible y encontró que algunas respuestas comienzan a aparecer, pero la causa definitiva de las cinco muertes todavía no ha sido establecida públicamente.
CINCO MUERTES ENTRE EL 15 Y EL 19 DE SEPTIEMBRE
Los fallecimientos ocurrieron en un periodo extraordinariamente corto.
Entre el 15 y el 19 de septiembre de 2026, cinco recién nacidos que se encontraban internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS, en Durango, perdieron la vida.
La investigación epidemiológica comenzó a buscar un posible vínculo entre los casos.
El IMSS informó que entre el 1 y el 19 de septiembre fueron atendidos 11 recién nacidos en condiciones graves dentro de esa unidad. Seis fueron dados de alta y cinco fallecieron.
Entonces apareció una pieza fundamental.
LA BACTERIA: KLEBSIELLA PNEUMONIAE
Los estudios encontraron que cuatro de los cinco bebés fallecidos dieron positivo a una bacteria relacionada con el brote.
Posteriormente el IMSS identificó al microorganismo como Klebsiella pneumoniae.
Se trata de una bacteria especialmente relevante en ambientes hospitalarios y capaz de provocar infecciones en pacientes vulnerables.
Y pocos pacientes son tan vulnerables como un recién nacido que necesita cuidados intensivos.
Sin embargo, existe una distinción crucial:
Encontrar la bacteria no significa automáticamente demostrar que ésta provocó las cinco muertes.
La coordinadora de Vigilancia Epidemiológica del IMSS, Adriana Toriz Saldaña, declaró que todavía no podía establecerse que el microorganismo hubiera sido la causa de los fallecimientos.
Además, uno de los cinco bebés fallecidos no presentó la bacteria.
Ésta es precisamente una de las razones por las que la investigación continúa abierta.
¿CÓMO LLEGÓ LA BACTERIA A LA UCIN?
Ésta podría ser la pregunta decisiva.
Después de detectarse el problema, las autoridades aplicaron medidas de contención que incluyeron aislamiento, restricciones de ingreso, limpieza profunda y toma de cultivos.
Cofepris y autoridades sanitarias locales se incorporaron a las investigaciones.
También se realizaron muestreos en otras áreas del hospital, incluidos quirófanos, porque algunos de los bebés habían sido sometidos a procedimientos quirúrgicos.
Entre las posibilidades que deben descartarse aparecen cuestiones relacionadas con higiene, equipos, superficies, procedimientos o materiales utilizados dentro del hospital.
Pero hasta el momento no existe una conclusión pública definitiva sobre el origen del brote.
Y eso cambia completamente la lectura del caso.
No basta saber qué bacteria apareció.
Hay que determinar cómo llegó hasta los bebés.
LOS PADRES QUERÍAN RESPUESTAS
La situación escaló cuando las familias decidieron llevar el caso fuera del propio IMSS.
El 23 de septiembre se informó que los padres acudirían ante la Fiscalía General de la República para que una investigación independiente determinara las circunstancias de las muertes y posibles responsabilidades.
De acuerdo con las familias, reuniones anteriores con autoridades del Instituto habían terminado sin explicaciones suficientemente claras sobre las causas de los fallecimientos ni dictámenes definitivos que explicaran lo sucedido.
Posteriormente se presentaron cuatro denuncias ante la FGR relacionadas con las cinco muertes.
El representante legal de las familias señaló que corresponderá al Ministerio Público Federal determinar si los hechos configuran algún delito y quién pudiera resultar responsable.
LA FGR ENTRA AL CASO
La entrada de la Fiscalía significa que ya no estamos únicamente ante una investigación administrativa y epidemiológica interna.
Existe también una investigación federal.
El IMSS informó que colaboraría con la FGR y que proporcionaría la información solicitada.
Adriana Toriz afirmó además que la investigación sanitaria seguía abierta conjuntamente con Cofepris y que no se descartaría ninguna línea de investigación.
Éste es un punto fundamental.
Las familias no están obligadas a conformarse con las conclusiones internas del hospital.
La FGR deberá realizar sus propias diligencias para determinar si existieron conductas que pudieran generar responsabilidades.
ENTONCES LLEGÓ ZOÉ ROBLEDO
El caso escaló hasta la dirección nacional del Instituto.
Zoé Robledo viajó a Durango y sostuvo reuniones relacionadas con la investigación.
El 23 de septiembre aseguró públicamente que el equipo médico nacional del IMSS trabajaba en el esclarecimiento de los fallecimientos y prometió informar con “total transparencia” sobre los resultados.
Dos días después ocurrió algo particularmente significativo.
El 25 de septiembre, Robledo se reunió a puerta cerrada con familiares de los bebés fallecidos.
Y pidió perdón.
El abogado Fermín Alfonso Flores Ayala, representante de las familias, relató posteriormente que era la primera vez que recibían la disculpa que habían estado esperando y describió el encuentro como un cambio radical en el trato institucional.
Según otros reportes periodísticos, el representante de las familias sostuvo que durante el encuentro se reconoció que hubo un error. Esa versión proviene del abogado; no equivale todavía a una resolución oficial que establezca cuál fue el error ni que éste haya causado las cinco muertes.
La diferencia es importantísima.
¿PEDIR PERDÓN SIGNIFICA ADMITIR RESPONSABILIDAD?
No necesariamente.
Una disculpa institucional puede reconocer el sufrimiento causado, deficiencias en la atención a las familias o fallas institucionales sin constituir por sí misma una determinación jurídica sobre negligencia, causalidad o responsabilidad penal.
Por eso sería prematuro afirmar:
“El IMSS reconoció que por su error murieron cinco bebés”.
Lo que sí podemos afirmar es que Zoé Robledo pidió perdón a las familias, mientras existen investigaciones internas, sanitarias y de la FGR destinadas precisamente a determinar qué ocurrió.
LA INVESTIGACIÓN INTERNA CAMBIÓ DE MANOS
La reunión produjo además una decisión importante.
Se acordó que la investigación interna estaría a cargo de mandos centrales del IMSS, sin intervención de la representación del Instituto en Durango, mientras la FGR desarrolla paralelamente sus propias indagatorias.
También se ofreció a las familias apoyo psicológico y tanatológico, atención médica para las madres, medicamentos, traslados y gastos funerarios, y se designó a la Unidad de Derechos Humanos del IMSS nacional para dar seguimiento a los compromisos.
La disculpa, sin embargo, no cancela las denuncias.
LO QUE SABEMOS
Hasta este momento hay hechos que pueden establecerse con razonable claridad:
Cinco recién nacidos murieron entre el 15 y el 19 de septiembre en la UCIN del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en Durango.
Cuatro de los cinco dieron positivo a Klebsiella pneumoniae.
El IMSS no ha establecido públicamente que esa bacteria haya sido la causa de las muertes.
Las familias acudieron a la FGR.
El IMSS está colaborando con esa investigación.
Zoé Robledo pidió perdón a las familias.
Y la investigación interna ahora será conducida desde instancias centrales del Instituto.
LO QUE TODAVÍA NO SABEMOS
Aquí comienza la verdadera investigación.
¿De dónde provino la Klebsiella pneumoniae?
¿En qué momento ingresó a la UCIN?
¿Existió contaminación de equipo, superficies, medicamentos, soluciones o instrumental?
¿Hubo incumplimientos de protocolos de higiene o control epidemiológico?
¿Cuándo tuvo el hospital la primera señal de que podía existir un brote?
¿Se actuó inmediatamente?
¿Por qué uno de los cinco bebés fallecidos no presentó la bacteria?
¿Las cinco muertes tienen una misma causa o estamos ante situaciones clínicas diferentes ocurridas dentro del mismo periodo?
¿Existieron errores médicos o administrativos?
Y, en caso de existir, ¿quiénes fueron responsables?
Hasta que los estudios epidemiológicos, expedientes clínicos, peritajes y la investigación ministerial respondan esas preguntas, cualquier sentencia definitiva sería prematura.
CINCO FAMILIAS MERECEN ALGO MÁS QUE UNA DISCULPA
La disculpa de Zoé Robledo tiene un valor humano.
Pero institucionalmente no puede ser el final de esta historia.
Cinco familias entraron a un hospital esperando que sus hijos recibieran atención médica.
Cinco recién nacidos murieron en apenas cinco días.
Cuatro compartieron una misma bacteria.
Y ahora existen investigaciones sanitarias, administrativas y ministeriales tratando de determinar por qué.
No corresponde adelantar culpables.
Tampoco corresponde cerrar el expediente con una disculpa.
Corresponde conocer la verdad.
¿Qué pasó dentro de esa UCIN?
Esa es la respuesta que todavía falta.
Y ésa es la respuesta que Monterrey News seguirá buscando.
— Karl Vön
Investigación | Monterrey News
FUENTES CONSULTADAS
IMSS y declaraciones públicas de sus autoridades; Fiscalía General de la República; información sobre las denuncias presentada por la representación legal de las familias; La Jornada; EL PAÍS México; Proceso y otros medios nacionales que han dado seguimiento al caso.

