SAT aprieta a las aseguradoras: por qué tu seguro puede subir en 2026 (y qué puedes hacer)

Esto no es “una subida más”. Es un cambio fiscal que mueve los cimientos del costo del seguro.
Y cuando el costo sube para la aseguradora, normalmente la prima termina subiendo para el cliente.
Qué cambió: las aseguradoras ya no podrán acreditar el IVA que pagan a terceros cuando indemnizan siniestros. Qué impacto se estima: especialistas y industria hablan de aumentos entre 10% y 20% (según ramo y perfil). A quién pega más: autos, gastos médicos mayores y algunos seguros de daños.
Frase clave: el IVA que antes era “recuperable” para la aseguradora, ahora se vuelve costo… y ese costo se refleja en tu póliza.
¿Qué significa que “ya no será acreditable el IVA” en seguros?
En términos simples: cuando ocurre un siniestro, la aseguradora paga a terceros (hospitales, talleres, laboratorios, etc.).
Esos proveedores cobran IVA. Históricamente, muchas aseguradoras acreditaban ese IVA como parte de su operación; ahora, con el nuevo criterio/regla, ese IVA deja de ser acreditable en esos pagos ligados a la indemnización.
En la Ley de Ingresos de la Federación 2026 se incluyó la limitante (artículo 25, fracción XIV) que formaliza esta ruta.
¿Por qué esto puede encarecer tu póliza?
Porque cambia la “matemática” de lo que cuesta un siniestro.
Ejemplo sencillo:
Reparación / atención: $100 IVA (16%): $16 Total: $116
Si el IVA no se acredita, para la aseguradora el costo efectivo del siniestro se acerca más a $116 que a $100.
Y cuando el costo esperado de siniestros sube, la prima tiende a ajustarse.
De ahí que diversos análisis hablen de incrementos 10–20% (no es un número universal: depende del ramo, edad, siniestralidad y condiciones de tu póliza).
¿Qué seguros son los más vulnerables?
1) Seguro de auto
Autos tiene muchos gastos con IVA (taller, refacciones, mano de obra). Por eso se considera de los ramos más expuestos.
2) Gastos Médicos Mayores
Además del tema fiscal, aquí ya veníamos con el “enemigo silencioso”: la inflación médica. En conjunto, el ajuste puede sentirse más fuerte en renovaciones.
3) Daños (algunos casos)
Ciertos seguros de daños también entran en el radar por la lógica de indemnizaciones y reposiciones.
La pregunta incómoda (y necesaria): ¿esto se va a notar igual en todas las aseguradoras?
No. Incluso AMIS ha señalado que cada aseguradora decidirá su estrategia de precios y ajustes ante el cambio.
Pero aunque el “porcentaje” varíe, la dirección del viento es clara: sube el costo fiscal del siniestro, sube la presión sobre primas.
¿Qué puedes hacer antes de que te llegue la renovación?
Aquí está lo práctico, lo que sí puedes controlar.
1) Anticípate: cotiza 30–45 días antes
No esperes a que te llegue el aviso. Si cotizas antes, tienes margen para comparar y negociar.
2) Ajusta deducible y coaseguro con cabeza fría
Subir deducible puede bajar prima, pero solo sirve si puedes pagar ese deducible cuando toque.
3) No recortes cobertura “a ciegas”
Mucha gente responde al aumento bajando sumas aseguradas o quitando beneficios clave.
En GMM eso puede salir carísimo después.
4) Pide desglose del ajuste
Pregunta: ¿cuánto es por inflación médica? ¿cuánto por siniestralidad? ¿cuánto por costos/impuestos?
Tu agente debe poder explicarlo.
5) Revisa exclusiones y periodos de espera
Si cambias de plan/aseguradora, revisa letra chiquita. Lo barato puede salir caro si te cambian condiciones.
¿Esto es “culpa” de las aseguradoras o del SAT?
Aquí lo serio: es una disputa de años que el gobierno buscó cerrar con reglas más claras.
La autoridad fiscal sostiene que ese IVA correspondía acreditarlo a los proveedores (hospitales/talleres), no a la aseguradora, y el cambio busca dar certeza jurídica hacia adelante.
El problema para el ciudadano es otro: en la vida real, muchos costos terminan trasladándose al usuario.
Conclusión: lo que viene y por qué importa
Un seguro no es un lujo. Es un cinturón de seguridad financiero.
Y cuando el gobierno cambia las reglas del costo, el mercado reacciona.
Si tu póliza sube en 2026, no lo tomes como “mala suerte”: entiende el porqué, compara, ajusta con estrategia y evita quedarte desprotegido por ahorrar mal.
Por Karl Vön

