Samuel García incumplirá su promesa: el Metro no estará listo para el Mundial 2026

Monterrey llega al Mundial con el mismo problema de siempre: se prometió una obra “lista”, pero ahora el propio Estado admite que apenas estaría en pruebas.
Movilidad estatal reconoce que, durante el Mundial 2026, el monorriel de las nuevas líneas no operaría al 100%. La versión oficial apunta a obra civil terminada, pero con operación limitada y en fase de pruebas (con cuatro estaciones). El cierre “total” del proyecto se empuja hacia 2027, según declaraciones atribuidas al titular de Movilidad.
No es Metro listo para mover multitudes; es Metro “para que se vea” en pruebas.
La promesa: Metro listo para el Mundial
Durante meses, el Gobierno de Nuevo León sostuvo una idea muy vendible: que las nuevas líneas permitirían mejorar la movilidad para el Mundial 2026 y facilitar el traslado de visitantes. Esa narrativa se repitió una y otra vez: “va a quedar”, “va a estar”, “va a llegar”.
El problema es que una promesa no se mide por anuncios, renders o ruedas de prensa. Se mide por operación real: estaciones funcionando, frecuencias útiles, seguridad validada y capacidad para mover gente sin improvisaciones.
Y hoy, esa promesa se estrella contra la realidad: el propio Estado admite que durante el Mundial el sistema estaría apenas en pruebas.
Lo que admiten: “en pruebas” durante el evento
De acuerdo con lo publicado por EL NORTE y retomado por otros medios, el secretario de Movilidad y Planeación Urbana, Hernán Villarreal, señaló que la obra civil sí estaría terminada, pero que el monorriel se vería circulando en etapa de pruebas durante el Mundial, con cuatro estaciones listas en esa fase inicial.
En lenguaje llano: no es lo mismo “funcionar” que “estar en pruebas”.
“En pruebas” implica validaciones técnicas, ajustes, periodos controlados y posibles restricciones. “Listo” implica servicio estable, accesible al público, con capacidad y continuidad.
Si la meta era tener un Metro listo para el Mundial, admitir que estará en pruebas es —por definición— reconocer el incumplimiento.
¿Qué significa esto para Monterrey en 2026?
La conversación no es solo política. Es logística.
Monterrey será sede de partidos y recibirá visitantes. En un evento así, la ciudad necesita certezas: rutas claras, opciones masivas y tiempos confiables. Si el Metro no está listo, el peso cae en lo de siempre: autos, vialidades saturadas, transporte improvisado, taxis y plataformas bajo presión.
¿De verdad se puede hablar de “Metro para el Mundial” si apenas estará en pruebas?
Porque el Mundial no espera. Y el tráfico tampoco perdona.
El “doble discurso”: avances, porcentajes y una palabra clave
Mientras se admite que no estará completo, el Gobierno del Estado ha difundido comunicados y mensajes destacando avances (por ejemplo, reportando 78% en Líneas 4 y 6 y “meta FIFA”).
Ese tipo de cifras pueden ser ciertas en términos de obra, pero no responden la pregunta central:
¿Habrá un servicio de transporte masivo operando como se prometió?
Porque una ciudad no se mueve con porcentajes. Se mueve con operación.
Y en operación, “en pruebas” no es “listo”.
Esto ya se venía cocinando: el antecedente de 2024
Para dimensionar el tamaño del “ajuste”, vale recordar un dato: desde 2024 ya había reportes de que las nuevas líneas no estarían listas para el Mundial y que la finalización total se iba hacia 2027.
Por eso el tema no es solo retraso: es narrativa.
Si en 2024 ya se sabía que no llegaban, ¿por qué se siguió vendiendo la idea de “Metro listo” como si fuera un hecho?
Lo que sigue: lo que el Gobierno debe aclarar (con precisión, no con slogans)
Si el Estado quiere recuperar credibilidad, tiene que contestar con números y detalles verificables, no con propaganda:
1) ¿Qué cuatro estaciones serían y en qué tramo exacto?
Decir “cuatro estaciones” sin ubicación y alcance operativo es una frase bonita, pero insuficiente.
2) ¿Será servicio para el público o pruebas técnicas internas?
Porque “circulando” puede significar muchas cosas: desde pruebas cerradas hasta un servicio limitado.
3) ¿Qué pasará con la promesa de conectividad clave (incluido el aeropuerto)?
Si el proyecto total se plantea hacia 2027, la lógica apunta a que la conectividad plena no estará para 2026.
Conclusión: prometer “listo” y entregar “en pruebas” es incumplir
Puedes maquillar la palabra, puedes subir renders, puedes presumir avance. Pero al final el Mundial no se mueve con esperanza: se mueve con sistemas operando.
Si durante el Mundial el Metro estará “en pruebas”, entonces Samuel García incumplirá la promesa de tenerlo listo para el evento. No por opinión: por definición práctica del propio anuncio.
La pregunta que queda flotando es simple y brutal:
¿cuántas veces más va a pagar Monterrey el precio de las promesas de escenario?

