María Corina Machado aparece en Oslo y reabre el tablero político venezolano
Por Karl Vön • Monterrey News
En un movimiento inesperado —pero cuidadosamente calculado—, María Corina Machado reapareció hoy en Oslo, Noruega, para participar en una nueva ronda de conversaciones impulsadas por el gobierno noruego. Su presencia detonó inmediatamente un terremoto político en Venezuela y en toda la región.
La líder opositora, símbolo de la resistencia democrática venezolana, llegó a Oslo rodeada de silencio estratégico. Pero el simple hecho de verla allí, en un foro diplomático de alto nivel, envía un mensaje inequívoco:
no está fuera del juego, y mucho menos fuera del país político.
¿Qué significa su aparición?
1. Maduro pierde el control del relato internacional
El régimen venezolano ha intentado por todos los medios deslegitimar a María Corina, inhabilitándola y persiguiendo a su equipo. Sin embargo, su participación en Noruega coloca a Maduro en una posición incómoda:
el mundo está dispuesto a escucharla a ella, no solo a los voceros del régimen.
2. La oposición recupera un rostro, una narrativa y un liderazgo
Machado no solo representa un proyecto político; representa la profunda necesidad de cambio de una sociedad agotada. Su aparición en Oslo revitaliza la imagen de una oposición capaz de articularse y presionar nuevamente en el terreno internacional.
3. El tablero geopolítico vuelve a activarse
Que Noruega —país clave en los procesos de paz del mundo— convoque y admita a Machado en la mesa, significa que:
- La comunidad internacional no reconoce la narrativa de “oposición radical” que Maduro quiere imponer.
- Las negociaciones podrían reabrirse con mayor presión externa.
- Estados Unidos y Europa observan atentamente.
En pocas palabras:
si María Corina está en Oslo, es porque el mundo cree que aún tiene un rol determinante en el futuro venezolano.
4. El mensaje interno: “No me han sacado del camino.”
Para millones de venezolanos dentro y fuera del país, verla en Oslo significa que la lucha no terminó.
Su presencia reaviva la esperanza y recalienta la calle política, justo cuando el régimen buscaba desmovilizarla.
Conclusión
La aparición de María Corina Machado en Oslo no es un evento aislado.
Es una jugada fina, diplomática y calculada que vuelve a poner contra las cuerdas a un régimen que se dice invencible… pero que hoy, más que nunca, muestra grietas.
Venezuela vuelve al mapa, y la oposición vuelve a tener rostro.

