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Hoteleros bajan expectativa para el Mundial en Nuevo León: solo 30% de habitaciones reservadas y el “boom” sería por días

Estadio BBVA

Esto suena contraintuitivo, pero está pasando: el Mundial 2026 no garantiza, por sí solo, una ocupación hotelera sostenida en Nuevo León. El gremio hotelero ya está ajustando expectativas porque, a estas alturas, las reservaciones reportadas rondan apenas el 30% y el pico real se concentraría en los días de partido. 

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Solo ~30% de las habitaciones disponibles estarían reservadas hasta ahora para el periodo Mundial.  Monterrey tendrá cuatro partidos, así que la alta ocupación se concentraría en ventanas cortas (previo y posterior a juego).  El riesgo: que por “miedo a no encontrar hotel”, se frenen o muevan congresos y eventos que normalmente llenan la ciudad. 

El Mundial puede llenar hoteles… pero solo por picos, no por 40 días. 

Reservaciones bajas: el dato que enfrió el optimismo

De acuerdo con declaraciones de la Asociación Mexicana de Hoteles de Nuevo León, el nivel de reservaciones para la etapa del Mundial en la entidad se mantiene alrededor del 30%. 

El punto no es “si viene gente” (claro que vendrá). El punto es cómo se reparte la demanda: Monterrey no tendrá una agenda diaria de partidos como otras sedes, y eso cambia por completo el patrón de hospedaje.

ABC Noticias también recoge el planteamiento del sector: con solo cuatro juegos en Monterrey, el llenado fuerte se daría en lapsos cortos, típicamente un día antes y un día después de cada encuentro. 

Cuatro partidos: el Mundial “en cápsulas”

El gremio hotelero está bajando expectativas por una razón tan simple como contundente: Monterrey será sede de cuatro partidos en el Estadio BBVA, lo cual reduce la posibilidad de ocupación alta durante todo el periodo del torneo. 

Esto produce un efecto tipo acordeón:

Días cercanos a partido: alta demanda, tarifas arriba y presión logística. Días “entre juegos”: disponibilidad real y ocupación que puede volver a niveles normales.

Ese comportamiento por picos no es malo por sí mismo. El problema es la narrativa: cuando se instala la idea de que “todo estará imposible”, el mercado reacciona con cautela… y ahí es donde se empieza a perder dinero de verdad.

El daño colateral: convenciones y eventos que se asustan solos

Aquí está la parte más delicada para Nuevo León: el estado es potencia en turismo de negocios y reuniones (congresos, expos, convenciones). Ese flujo suele sostener ocupación, consumo y empleo en temporada “normal”.

Y justo eso es lo que los hoteleros temen que se vea afectado: que organizadores, empresas y visitantes corporativos pospongan o cambien sede por el simple rumor de “no habrá hoteles”. Publimetro y Vision MTY advierten este posible efecto negativo para el sector, al moverse o frenarse otros eventos masivos. 

Pregunta obligatoria (y muy incómoda):

¿Y si el Mundial termina quitándole a Monterrey más noches de hotel de las que le suma, por culpa de la percepción? 

Si eso ocurre, no sería por falta de visitantes FIFA, sino por falta de claridad y coordinación para comunicar disponibilidad real, calendario y ventanas de alta demanda.

¿Por qué esto importa más que el chisme de “tarifas altas”?

Porque el Mundial no solo se trata de hotelería. Se trata de:

transporte seguridad restaurantes rentas temporales derrama en municipios cercanos

Y cuando el sector hotelero —que suele ser termómetro de la demanda— dice “ojo, no está tan lleno como creen”, lo que está diciendo es: cuidado con planear a lo loco.

Además, el tema de oferta de alojamiento ya no es solo hoteles. También hay presión y protagonismo de rentas temporales, un punto que ha sido discutido en análisis nacionales sobre el Mundial y la capacidad de hospedaje más allá del inventario tradicional. 

Lo que sí debería estar haciendo NL desde ya

Si el objetivo es maximizar derrama sin autosabotaje, el enfoque sensato sería:

Calendario claro por “días pico” Comunicar con precisión qué fechas se esperan llenas y cuáles no. Blindar el turismo de reuniones Asegurar a organizadores que Monterrey sí puede operar con normalidad fuera de ventanas de partido, y ofrecer paquetes/garantías de disponibilidad. Coordinar tarifas sin abusos En otros momentos el propio sector ha señalado que las tarifas deben moverse por oferta y demanda, pero cuidando referencias y prácticas ante autoridad de consumo. 

Mi Conclusión: el Mundial no se vende solo; se administra

El mensaje de fondo no es pesimista: es realista. Nuevo León sí puede tener un gran momento, pero será un momento por oleadas, no una ocupación total durante todo el torneo.

La pregunta estratégica no es “¿cuánto se va a llenar Monterrey?”, sino: ¿cómo evitamos espantar lo que ya llena Monterrey cada mes? Porque si el estado pierde congresos por desinformación o miedo, el “sueño Mundial” puede quedarse en una foto bonita… y una caja registradora menos contenta de lo que prometieron.

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— Karl Vön