El arancel 2026 contra Asia: el “impuesto escondido” que México cobra… y que China ya respondió
Por Karl Vön • Monterrey News
México acaba de aprobar el mayor golpe arancelario en años: a partir de 2026 se elevarán aranceles hasta 50% (la mayoría alrededor de 35%) a importaciones de países sin tratado comercial con México, principalmente de Asia. Aunque en redes se está diciendo “a todos los productos chinos”, la medida no es universal para todo lo chino, pero sí alcanza más de 1,400 productos / 1,463 fracciones arancelarias y, por volumen, China es el actor más afectado.
La presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario Marcelo Ebrard sostienen que no es una medida “contra China”, sino para proteger producción nacional dentro del llamado Plan México. China no compró el argumento: lo calificó de proteccionista y pidió a México “corregir” la decisión; además, deslizó la posibilidad de represalias y Corea del Sur dijo que revisará el impacto.
A continuación, la investigación: qué es, por qué lo hicieron, qué pasa con la relación con China y Estados Unidos, y sobre todo quién gana y quién pierde.
1) Qué se aprobó y cuándo entra
Aranceles de 5% a 50% a bienes importados desde países sin TLC con México (China, India, Corea del Sur, Tailandia, Indonesia, entre otros, según reportes). Abarca sectores como autos y autopartes, acero, textiles/vestido, plásticos, electrodomésticos, entre otros. Entraría en vigor en 2026 (varias notas manejan el arranque el 1 de enero de 2026, sujeto al decreto y su publicación). El paquete fue “suavizado” respecto a una versión previa: en 974 fracciones se aplicó una reducción general de 28% sobre lo originalmente propuesto.
Dato clave: el monto de importaciones en juego se estima en ~52 mil millones de dólares (8.6% del total) y más del 70% de ese bloque vendría de China.
2) Peras y manzanas: qué es un arancel de verdad
Piensa que México es una tienda con puerta.
A partir de 2026, a muchos productos que entren por esa puerta desde Asia les ponen una “cuota extra”.
Esa cuota NO la paga “China” como país.
La paga el importador al entrar… y luego pasa esto:
Si al importador le cuesta más, lo vende más caro.
Y al final lo paga el consumidor.
Así de simple funciona el “patriotismo arancelario” cuando llega a la caja registradora.
3) Consecuencias en política exterior: México se mete en un pleito grande
A) Relación con China: enfriamiento y riesgo de represalias
China ya pidió formalmente a México “corregir” el alza arancelaria, la tachó de proteccionista y dejó abierta la puerta a medidas de respuesta.
México, por su parte, insiste: “no es contra China”, es contra países sin TLC; Ebrard dice que seguirá el diálogo.
¿Qué puede venir? No hace falta adivinar: típicamente un socio afectado responde con:
trabas regulatorias, inspecciones más duras, o aranceles espejo a exportaciones del otro lado.
No es seguro que pase, pero el riesgo diplomático ya está sobre la mesa.
B) Relación con Estados Unidos: “guiño” rumbo a la revisión del T-MEC
Analistas y medios señalan que la medida también busca alinear a México con EE.UU. de cara a la revisión del T-MEC/USMCA en 2026, en un contexto donde Washington presiona para reducir el contenido asiático y el uso de Norteamérica como “puerta trasera” de Asia.
Esto no es menor: para México, el T-MEC es oxígeno. El mensaje político implícito es: “estamos cerrando el paso a Asia”.
4) Quién gana y quién pierde
Ganadores
Industria nacional protegida (sobre todo sectores sensibles: textil, vestido, calzado, acero, algunos plásticos y ensambles) que compiten con importación barata. Gobierno federal: Reuters reporta un objetivo de recaudar alrededor de 3.76 mil millones de dólares en ingresos adicionales. Negociación con EE.UU. antes del T-MEC 2026: México gana “puntos” políticos mostrando control sobre importaciones asiáticas.
Perdedores
Consumidores: cuando sube el costo de importación, suben precios o se reduce calidad/variedad. Eso se siente en ropa, electrónicos, electrodomésticos y hasta refacciones. Pymes y fábricas que usan insumos asiáticos: no importan “por gusto”, importan porque a veces es lo único disponible o lo más competitivo. Si les subes el insumo, les subes el costo. Automotriz: el propio reporte de Reuters advierte que la industria automotriz alertó sobre efectos negativos por el acceso a componentes clave; y la discusión se cruza con la presión del USMCA sobre contenido asiático. Relación con Asia: si China (o Corea) decide responder, México puede terminar pagando el costo en comercio, inversión o fricciones regulatorias.
5) La gran pregunta: ¿esto baja precios o los sube?
El gobierno lo vende como “proteger empleo y producción”. Pero el mecanismo arancelario, en el corto plazo, tiende a encarecer lo importado y todo lo que lo use como insumo.
La diferencia entre “política industrial” y “impuesto al consumidor” depende de una cosa:
¿México puede sustituir rápido esos productos e insumos con producción local competitiva?
Si no puede, el resultado típico es: pagas más por lo mismo.
6) Lo que hay que vigilar de aquí a 2026
La lista final (fracciones y tasas exactas) cuando se publique el decreto. Si habrá excepciones o ajustes por sector (sobre todo automotriz). La respuesta de China y otros países: represalias o negociaciones. Qué pasa con el contrabando y subvaluación: si eso sigue, el arancel castiga al formal y premia al que se brinca la ley.

