La siniestra mente de AMLO
¿Qué quiere realmente después de “dejar” el poder?
Por Karl Vön • Monterrey News
Andrés Manuel López Obrador insiste en que ya se fue.
Que se retiró.
Que vive en el silencio de Palenque, escribiendo libros y cuidando su finca.
Pero la historia —y el poder— nos enseñan algo básico:
quien construye un sistema no se va, lo administra desde otro cuarto.
Esta no es una acusación gratuita.
Es un análisis de hechos, patrones y decisiones.
1. El mito del “retiro”: AMLO nunca habló de desaparecer
AMLO no dijo “me retiro de la política”.
Dijo: “me retiro de la vida pública”.
La diferencia es enorme.
No entregó el partido (Morena sigue bajo su sombra). No soltó el control del discurso. No rompió con sus operadores históricos. No permitió una transición real de liderazgo.
En política, el silencio también gobierna.
2. El verdadero legado que protege: impunidad y narrativa
AMLO no busca volver a ser presidente.
Busca algo más duradero:
a) Blindaje total a su legado
Militarización normalizada. Endeudamiento récord. Obras faraónicas sin transparencia. Instituciones debilitadas.
Cualquier revisión futura lo pondría en la historia, no como héroe, sino como responsable.
b) Control del relato histórico
AMLO entendió algo que pocos políticos entienden:
La historia la gana quien escribe el último capítulo.
Por eso:
Desacreditó periodistas. Destruyó organismos autónomos. Atacó al INAI. Polarizó a la sociedad.
No gobernó solo el presente.
Gobernó la memoria.
3. Claudia no es sucesora: es custodio
Aquí está la clave incómoda.
Claudia Sheinbaum no llega para mandar.
Llega para cuidar la caja, el discurso y los silencios.
AMLO necesitaba:
Alguien sin agenda propia fuerte. Alguien disciplinado. Alguien que no rompiera el mito.
Y la encontró.
No es continuidad por ideología.
Es continuidad por lealtad.
4. El poder real que AMLO sí conserva
Aunque no firme decretos, AMLO conserva:
🧠 La base emocional del movimiento 🗳️ La legitimidad simbólica 🧩 Los operadores políticos 🎙️ La narrativa del “pueblo vs enemigos”
Eso es más poderoso que una oficina en Palacio.
Muchos líderes autoritarios modernos operan así:
Se van del cargo, pero no del sistema.
5. ¿Qué quiere entonces?
La respuesta corta, incómoda y honesta:
👉 Quiere morir como mito, no vivir como acusado
No busca regresar.
Busca que nadie se atreva a tocar lo que dejó.
Porque tocarlo sería tocarlo a él.
E peligro no es AMLO activo, es AMLO intocable
México no enfrenta a un expresidente retirado.
Enfrenta a un símbolo político blindado,
protegido por narrativa, miedo y fanatismo.
Y eso, históricamente,
siempre termina mal para las democracias.

