México

El “cochinito” del Senado: la bolsa discrecional que se disparó 11,000% bajo la Jucopo de Adán Augusto

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Esto no es un “detalle contable”. Es poder político convertido en presupuesto opaco.

Un documento citado en una investigación periodística sostiene que una partida del Senado pasó de 8.069 millones de pesos en 2024 a 894 millones en 2025, un salto de más de 11,000%, y que su manejo depende de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), hoy encabezada por Adán Augusto López. 

La partida corresponde al Capítulo 4000: “Transferencias, asignaciones, subsidios y otras ayudas”.  La nota describe que es una bolsa usada para “apoyos y estímulos” sin desglose público claro, con margen discrecional.  Adán Augusto rechazó irregularidades y argumentó que fue una reclasificación contable/administrativa conforme a normas. 

Cuando el dinero público crece 11,000% y nadie puede explicar con claridad “a quién” y “para qué”, no es técnica: es opacidad.

¿Qué dice la investigación y de dónde sale el 11,000%?

De acuerdo con el documento referido por la investigación, en 2024 se ejercieron 8 millones 69 mil pesos y para 2025 esa misma bolsa creció a 894 millones de pesos, lo que se presenta como un incremento de 11,000%. 

La cifra se atribuye al Capítulo 4000, un rubro presupuestal de transferencias y “otras ayudas”, cuyo manejo queda bajo el paraguas de la Jucopo. 

Y aquí está el punto político: la Jucopo no es un área técnica sin rostro; es el “cuarto de control” del Senado. Si ese cuarto maneja una bolsa enorme con criterios difusos, el riesgo de uso político es obvio… aunque nadie lo escriba en un recibo.

¿Por qué importa el Capítulo 4000?

Porque no estamos hablando de construcción de obras, compras de equipo o inversión pública visible. Estamos hablando de “transferencias”, “apoyos”, “asignaciones”.

La investigación describe que este tipo de “asignaciones” suele moverse como apoyos y estímulos a grupos parlamentarios (incluyendo aliados y, en ocasiones, oposición) y que suelen caer en zonas poco transparentes del gasto legislativo. 

Al mismo tiempo, el mismo análisis contrasta que en 2025 la inversión pública (Capítulo 6000) quedó en cero, y el Capítulo 7000 también marcó ceros. 

¿Por qué crece una bolsa discrecional mientras rubros de inversión quedan en ceros?

Si la respuesta es “solo contabilidad”, entonces debería ser fácil publicar el desglose completo, con criterios, beneficiarios y comprobación.

El contexto: ¿cuánto gastó el Senado y qué tanto representa?

Según el mismo documento citado, el Senado habría ejercido 4,202 millones en 2024 y 4,251 millones en 2025. 

La bolsa total aprobada para 2025 se reporta en 5,103 millones, con 2,495 millones asignados a “Servicios Personales” (sueldos, dietas, prestaciones). 

En ese universo, una bolsa que salta a 894 millones no es “calderilla”. Es una palanca.

El Instituto Belisario Domínguez: otro foco por la falta de desglose

La investigación también menciona el caso del Instituto Belisario Domínguez (IBD), con un presupuesto reportado de 11.7 millones de pesos en su programa operativo anual 2025, y señala que desde septiembre de 2024 el control pasó a manos de Morena bajo la presidencia del propio Adán Augusto, con críticas sobre aportación y claridad del uso. 

No se trata de atacar al IBD por existir. Se trata de lo básico: si hay dinero público, debe haber transparencia pública.

La defensa de Adán Augusto: “no es aumento discrecional, son cambios técnicos”

Tras la publicación, Adán Augusto López rechazó que exista un aumento irregular y sostuvo que la variación se explica por cambios técnicos y reclasificaciones contables. 

Según su explicación, parte del crecimiento del Capítulo 4000 se debe a una transferencia desde el Capítulo 3000 (Servicios Generales) por ajustes de clasificación contable; es decir, un “reordenamiento administrativo”, no un aumento real de gasto. 

También afirmó que el presupuesto se ejerció conforme a la ley y que las críticas parten de “interpretaciones incompletas”. 

Perfecto. Entonces lo lógico es sencillo: que se publique el desglose completo, con reglas de operación claras, beneficiarios, montos, criterios y comprobación.

Oposición pide auditorías: la salida es la transparencia, no el berrinche

Tras el tema, legisladores del PAN anunciaron que buscarán auditorías y revisiones del ejercicio presupuestal. 

Y aquí está la línea que separa la propaganda de la rendición de cuentas:

Si no hay nada que ocultar, una auditoría y un desglose detallado no son amenaza. Son rutina democrática.

Conclusión: lo que se exhibe no es un apodo, son números

La discusión no es si le decimos “caja chica”, “cochinito” o “partida secreta”.

La discusión es si un órgano político puede manejar una bolsa que crece a 894 mdp sin que el ciudadano pueda ver claramente quién recibió qué, por qué y con qué comprobación. 

Y mientras eso no se aclare con documentos públicos completos, el caso seguirá oliendo a lo de siempre: poder sin transparencia.

Firma: Karl Vön