México

Impuestos 2026 en México: lo que sí subió (aunque te digan que “no subió”) y cómo se maquilla el golpe al bolsillo

Ella es la culpable.

Esto parece un tema técnico… hasta que te llega el recibo.

IEPS “saludable”: refrescos suben casi al doble y también se grava a bebidas “light/cero” con edulcorantes.  Gasolinas: sube la cuota de IEPS y, además, hay semanas sin estímulo; eso se siente en bomba aunque no le llamen “aumento”.  Seguros: se restringe el acreditamiento del IVA en pagos de siniestros; eso presiona primas. 

Si cambias cuotas, quitas estímulos o cierras acreditamientos, el ciudadano paga más aunque la autoridad jure que “no subió impuestos”.

El truco clásico: “no subimos la tasa” (pero sí subimos el costo)

Cuando un gobierno dice “no aumenté impuestos”, muchas veces está hablando solo de la tasa general (por ejemplo, IVA 16% intacto).

Pero hay otra forma de recaudar sin decir la palabra prohibida:

Subir cuotas específicas (IEPS por litro, por cajetilla, por apuesta). Eliminar o reducir estímulos (especialmente en combustibles). Cambiar reglas fiscales (por ejemplo, qué IVA se acredita y cuál no).

El resultado es el mismo para el ciudadano promedio: las cosas suben.

1) IEPS 2026: refrescos, bebidas “light/cero” y más

Aquí no hay misterio: el Congreso aprobó cambios para que las bebidas saborizadas con azúcar paguen $3.0818 por litro y las bebidas con edulcorantes (light/cero) paguen $1.50 por litro. 

Varios medios lo explicaron tal cual: el impuesto a bebidas azucaradas pasa de 1.6451 a 3.0818 pesos por litro (casi el doble), y se amplía el alcance a las versiones “light/cero”. 

Cómo se “cubre” en el discurso: se presenta como “salud pública” y “desincentivo”, no como recaudación. La narrativa suena bonita: “no es impuesto, es prevención”. Pero en caja registradora, es aumento. 

2) Gasolina 2026: el IEPS sube… y los estímulos desaparecen cuando conviene

En 2026 se reportó el aumento de la cuota de IEPS por litro:

Regular/Magna: de 6.46 a 6.70 pesos por litro. Premium: de 5.45 a 5.66. Diésel: de 7.09 a 7.36. 

Y además hay semanas con estímulo fiscal en cero, lo que significa pagar el impuesto completo. 

Cómo se “cubre” en el discurso: se juega con dos frases:

“No hay gasolinazo” (porque el precio puede “aguantarse” un rato). “No subimos impuestos” (porque hablan de estímulos como si fueran un detalle menor).

Pero el mecanismo es claro: si la cuota sube y el estímulo baja, el costo fiscal real sube. 

3) Seguros 2026: el SAT aprieta por IVA y el consumidor paga la consecuencia

Este es el tema del que traías la portada: la limitante al acreditamiento del IVA en pagos relacionados con siniestros.

La medida se incorporó en la Ley de Ingresos de la Federación 2026 (artículo 25, fracción XIV), y la industria (AMIS) reconoció que ya no se acreditará ese IVA en ciertos pagos por reposición o resarcimiento de daños. 

Qué significa en español de calle: si la aseguradora ya no puede acreditar ese IVA, ese IVA se vuelve costo. Y cuando el costo sube, suben primas o se endurecen condiciones.

Cómo se “cubre” en el discurso: se le llama “corrección técnica” o “certeza fiscal”, no “aumento”. Pero el mercado lo traslada. 

4) Sector financiero: más retención por intereses (silencioso, pero real)

La LIF 2026 también elevó la tasa de retención anual por intereses pagados por el sistema financiero: se reporta 0.90% en 2026 vs 0.50% en 2025. 

Esto no se siente como “nuevo impuesto” (porque te lo retienen), pero para muchas personas es un “mordisco” directo a rendimientos.

Cómo se “cubre” en el discurso: casi no se habla en comunicación política. Se deja en boletín técnico.

5) Otros cambios que suelen venir “por la puerta de atrás”

Hay reformas y ajustes 2026 que se mencionan en resúmenes fiscales (por ejemplo, retenciones en plataformas tecnológicas). Un análisis legal reportó que la retención puede pasar de 1% a 2.5% en ciertos casos. 

Esto suele terminar en: “el usuario paga más” o “al proveedor le queda menos” (y ajusta precios).

La pregunta incómoda (y necesaria)

Si “no aumentaron impuestos”, ¿por qué te sube el refresco, la gasolina, el seguro y hasta la retención de tus rendimientos?

Porque el juego no es solo la tasa. Es la base, las cuotas, los estímulos y la letra fiscal.

Cómo se “maquilla” para que no parezca aumento

Sin insultos y sin fantasías: esto es comunicación política de manual.

1) Cambiar el nombre

“Ajuste”, “actualización”, “armonización”, “certeza jurídica”.

En fiscal, cambiar el nombre es la mitad del trabajo.

2) Enfocar el mensaje en “salud” o “justicia”

El IEPS se vende como salud. La retención se vende como “orden”.

No dicen “recaudación”: dicen “bienestar”.

3) Usar el comodín del estímulo

Con gasolina, el estímulo sirve como cortina: cuando hay estímulo, “bajamos”; cuando no hay, “es el mercado”. 

4) Culpar al intermediario

Seguros suben: “las aseguradoras”.

Pero el detonante fue el cambio fiscal al IVA acreditable. 

Conclusión: no es debate ideológico, es aritmética

En 2026 sí hay cambios que encarecen productos y servicios: IEPS a bebidas, cuotas de IEPS a combustibles, reglas fiscales que presionan seguros, y más retención en intereses. 

Un gobierno puede decir “no subí impuestos” si se amarra a una definición estrecha.

Pero el ciudadano no vive de definiciones: vive de tickets, recibos y renovaciones.

Firma: Karl Vön