México enfrenta su peor pérdida de patrones registrados ante el IMSS
Esto parece un dato técnico, pero no lo es.
La desaparición de miles de patrones registrados ante el IMSS revela una señal clara de deterioro en la economía real del país: menos empresas formales, menos empleo estable y más presión sobre la informalidad.
Lo esencial del tema:
- México registró la mayor pérdida de patrones (empresas formales) en años recientes.
- Un patrón que se da de baja implica negocios que cerraron o dejaron la formalidad.
- El fenómeno impacta directamente al empleo, la recaudación y la estabilidad económica.
Dato clave:
Menos patrones no es eficiencia; es contracción económica.
¿Qué es un “patrón” y por qué importa?
En el sistema mexicano, un patrón registrado ante el IMSS es una persona física o moral que emplea trabajadores de manera formal, cumpliendo con obligaciones de seguridad social.
Cuando un patrón desaparece del registro:
- Cierra un negocio
- Se pierden empleos formales
- Se reduce la base de cotización del IMSS
- Aumenta la presión hacia la informalidad
Por eso, el número de patrones es uno de los indicadores más sensibles de la salud económica real, especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas.
La cifra que encendió las alertas
De acuerdo con información difundida por organismos empresariales y registros del IMSS, México cerró el periodo reciente con una de las mayores caídas históricas en el número de patrones activos.
No se trata de un ajuste menor ni de una corrección estacional. Analistas señalan que:
- La pérdida de patrones supera la registrada en años previos.
- La tendencia es nacional, no concentrada en una sola región.
- El fenómeno se presenta incluso en entidades tradicionalmente dinámicas.
Este dato contrasta con el discurso oficial que presume estabilidad económica y bajo desempleo.
¿Cómo se explica esta contradicción?
Aquí aparece una de las distorsiones más importantes del debate económico actual.
México puede reportar:
- Bajo desempleo
- Crecimiento en sectores específicos
- Aumento del salario mínimo
Y aun así perder patrones.
¿Por qué? Porque:
- Muchos empleos se están desplazando a la informalidad.
- Pequeños negocios no logran absorber el aumento de costos.
- Empresas prefieren reducir operaciones o cerrar antes que formalizar.
Pregunta clave:
¿De qué sirve “bajo desempleo” si desaparecen los empleadores?
Sectores más afectados
Aunque los datos varían por región, especialistas coinciden en que la pérdida de patrones golpea principalmente a:
Comercio Servicios Restaurantes Pequeñas industrias Negocios familiares
Es decir, el corazón de la economía local, no los grandes corporativos.
Estas empresas son las primeras en resentir:
Inseguridad Costos laborales crecientes Incertidumbre regulatoria Menor acceso a financiamiento
Impacto directo en el empleo
Cada patrón que desaparece:
Elimina puestos de trabajo formales Reduce la estabilidad laboral Afecta prestaciones y seguridad social
Esto explica por qué, pese a cifras oficiales optimistas, millones de mexicanos:
Trabajan sin contrato No cotizan para retiro Carecen de cobertura médica
La economía no se mide solo por cuántas personas trabajan, sino por cuántas empresas pueden sostener ese trabajo.
Lo que no se está diciendo
La pérdida masiva de patrones plantea una pregunta incómoda:
¿Está México creando un entorno viable para emprender y sostener negocios formales?
Los datos sugieren que no.
Mientras se celebran indicadores macroeconómicos aislados, la economía productiva —la que paga nóminas, renta locales y genera comunidad— se está encogiendo.
¿Qué viene si esta tendencia continúa?
Si el país sigue perdiendo patrones:
Aumentará la informalidad Caerá la recaudación Se debilitará el sistema de seguridad social Se precarizará el empleo
No es una advertencia política; es una consecuencia económica directa.
Conclusión
La pérdida histórica de patrones registrados ante el IMSS no es un dato menor ni un tecnicismo administrativo.
Es una señal clara de que algo no está funcionando en la economía real.
Un país sin empleadores formales no puede sostener crecimiento, bienestar ni estabilidad a largo plazo.

