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El desabasto no es fake news: el IMSS documentó 4.6 millones de recetas sin entregar

Protesta por el desabasto de medicamentos en México: pacientes exigen medicinas

El desabasto de medicamentos en México sigue siendo un problema documentado. Mientras el Gobierno federal presume avances en el suministro, las estadísticas oficiales, encuestas institucionales y denuncias recientes muestran que todavía existen faltantes que afectan a pacientes. El problema no se resuelve llamando mentirosos a quienes lo denuncian.

Por Karl Vön | Monterrey News

MONTERREY, NUEVO LEÓN.— Una cosa es reconocer que distribuir medicamentos en un país de más de 130 millones de habitantes representa un desafío extraordinario. Otra muy distinta es convertir esa dificultad en una explicación permanente para quienes salen de una farmacia pública sin recibir todo lo que les recetaron.

Durante años, las autoridades han anunciado nuevas estrategias de compra, distribución y almacenamiento. Algunas han producido avances medibles. Sin embargo, también existen cifras oficiales que muestran las dimensiones de las fallas.

Y quizá la evidencia más contundente no proviene de un partido opositor, de una organización crítica ni de una publicación en redes sociales.

Proviene del propio Instituto Mexicano del Seguro Social.

Desabasto de medicamentos: 4,681,871 recetas que reconoció el IMSS

En su Programa Institucional 2025–2030, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 29 de agosto de 2025, el IMSS reconoció que durante 2024 se emitieron aproximadamente 214.5 millones de recetas.

De ellas, el 2.2% fueron negadas o no entregadas al momento de su presentación.

El resultado fue de 4 millones 681 mil 871 recetas.

No significa que ese número de pacientes haya quedado permanentemente sin tratamiento, ni que se trate necesariamente de personas distintas. Algunos medicamentos pudieron entregarse posteriormente.

Pero tampoco puede minimizarse: fueron millones de ocasiones en las que el surtimiento no se realizó oportunamente.

El mismo documento identifica la falta de entrega de medicamentos como la tercera causa de quejas por servicios en el IMSS, después del trato inadecuado y los tiempos de espera.

La institución también reconoce la necesidad de mejorar los mecanismos de distribución, traslado entre unidades, entregas diferidas y seguimiento de inventarios.

Fuente oficial: Programa Institucional del IMSS 2025–2030, Diario Oficial de la Federación.

Otro documento oficial revela un problema todavía más profundo en las zonas rurales

La Encuesta de Satisfacción en Unidades Médicas Rurales 2025, elaborada por el Programa IMSS-Bienestar, ofrece otra perspectiva.

De acuerdo con sus resultados, el surtimiento completo de recetas en las unidades rurales evaluadas alcanzó solamente el 81% durante 2025, frente al 82.8% registrado en 2024.

Cuando se incluyen las recetas surtidas parcialmente, la proporción llegó al 96.6%.

La diferencia importa.

Una receta parcialmente surtida no equivale a recibir todos los medicamentos prescritos.

El informe también identifica entre los productos que con mayor frecuencia no se surtieron a la metformina, el losartán y el paracetamol: medicamentos utilizados habitualmente en el tratamiento de diversas enfermedades y síntomas.

Este resultado corresponde específicamente a la encuesta de unidades médicas rurales del programa y no debe confundirse con el porcentaje nacional reportado para todo el IMSS ni con las cifras de abasto de 2026.

Sin embargo, demuestra por qué las estadísticas generales deben analizarse con cuidado: distintos indicadores pueden revelar realidades muy diferentes.

Fuente: Encuesta de Satisfacción en Unidades Médicas Rurales 2025, documento del IMSS.

¿Y qué dice el Gobierno de Claudia Sheinbaum en 2026?

Para evaluar el problema con seriedad también es necesario reconocer los avances que reportan las autoridades actuales.

El 31 de marzo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que el abasto promedio de medicamentos superaba el 97% entre el IMSS, IMSS-Bienestar y el ISSSTE.

El Gobierno señaló que continuaría trabajando para alcanzar el 100%.

Además, durante la conferencia presidencial del 29 de septiembre, el subsecretario Eduardo Clark García Dobarganes presentó resultados de las compras y entregas de insumos médicos correspondientes a 2025 y 2026.

Entre los datos comunicados destacan:

  • Una inversión reportada de hasta 332 mil millones de pesos en adquisiciones correspondientes a ambos años.
  • Más de 3 mil 182 millones de piezas de medicamentos e insumos recibidas.
  • Un incremento de 125% en piezas entregadas a unidades médicas entre enero y agosto de 2026, frente al mismo periodo de 2025.
  • Más de 21 millones de piezas de medicamentos oncológicos recibidas durante el periodo informado.

Son avances relevantes y deben reconocerse.

Pero también hay una distinción fundamental: las piezas compradas, las recibidas por las instituciones, las disponibles en inventario y las recetas completamente surtidas al paciente no constituyen necesariamente el mismo indicador.

Por ello, una cifra nacional elevada de abastecimiento no demuestra, por sí sola, que cada paciente reciba oportunamente todos los medicamentos de su tratamiento.

Fuentes: Presidencia, 31 de marzo de 2026 y conferencia presidencial del 29 de septiembre de 2026.

Octubre de 2026: el propio IMSS vuelve a reconocer faltantes

Los problemas no pertenecen exclusivamente al pasado.

El 7 de octubre de 2026, el medio Zona Franca informó que Eusebio Rosales Partida, delegado del IMSS en Guanajuato, reconoció la persistencia de faltantes de medicamentos en algunas unidades de esa entidad.

De acuerdo con ese reporte, el funcionario explicó que ciertos procedimientos de licitación realizados a nivel nacional quedaron desiertos, lo que dificultó el suministro.

También señaló que existen mecanismos para conseguir medicamentos faltantes y que los pacientes deben acudir a los módulos de Atención y Trato Digno para gestionar su entrega.

La declaración resulta particularmente importante porque identifica un problema administrativo concreto: la contratación de proveedores.

No se trata solamente de la distancia entre un almacén y una clínica.

Si una licitación no se concreta, si un proveedor incumple o si una unidad desconoce oportunamente sus existencias, la cadena de suministro puede fallar antes de que el medicamento llegue al paciente.

Fuente: Zona Franca, 7 de octubre de 2026.

Nuevo León tampoco es ajeno a las denuncias

En Monterrey, el pasado 23 de septiembre de 2026, maestros jubilados de la Sección 50 del SNTE acudieron al ISSSTELEON para exigir, entre otros asuntos, que se garantice la entrega de medicamentos correspondientes a sus servicios médicos.

Según documentó La Jornada, representantes de los jubilados denunciaron problemas de abastecimiento y gastos particulares derivados de deficiencias en la atención.

Es importante precisar que el ISSSTELEON es una institución estatal distinta del ISSSTE federal. Esta protesta no constituye una prueba directa de fallas en las compras federales, pero sí muestra que los problemas de acceso a medicamentos también preocupan a pacientes y trabajadores de Nuevo León.

Fuente: La Jornada, 23 de septiembre de 2026.

Las patentes y la logística: una explicación que no basta

La distribución farmacéutica es compleja.

Existen medicamentos especializados sujetos a distintas condiciones de fabricación, propiedad intelectual, regulación sanitaria, conservación, disponibilidad internacional y transporte.

Todo eso influye en la capacidad de abastecimiento.

Sin embargo, sería un error atribuir cualquier faltante exclusivamente a las patentes.

El propio informe de unidades médicas rurales identifica problemas con medicamentos habituales como la metformina, el losartán y el paracetamol.

Y las autoridades federales han reconocido dificultades relacionadas con proveedores, planeación, compras e inventarios.

Por tanto, los datos permiten establecer que el abastecimiento de medicamentos es un problema multifactorial.

La logística forma parte del desafío, pero también forma parte de las responsabilidades de quienes administran el sistema.

Gobernar no consiste en negar la complejidad. Consiste en organizar los recursos públicos para enfrentarla.

La pregunta que merece una respuesta

El debate público suele enfrentar dos afirmaciones extremas.

Por un lado, asegurar que prácticamente no existen medicamentos en el sistema público mexicano.

Por otro, sostener que las denuncias de desabasto son simples noticias falsas porque las instituciones reportan niveles elevados de abastecimiento.

Ninguna de esas afirmaciones describe adecuadamente toda la evidencia.

México distribuye cantidades muy importantes de medicamentos y las instituciones reportan mejoras recientes.

También existen recetas no surtidas, diferencias entre regiones, incumplimientos de proveedores y denuncias documentadas de pacientes.

Ambas realidades pueden ser ciertas al mismo tiempo.

La responsabilidad de las autoridades de salud, bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, es demostrar que las mejoras anunciadas se traducen en tratamientos completos y oportunos.

No basta con conocer cuántas cajas entraron a un almacén.

Hace falta saber cuántas recetas fueron surtidas completamente, cuáles quedaron pendientes, cuánto tardaron en resolverse y en qué hospitales persisten los faltantes.

Esas son las cifras que deben ponerse al alcance de los ciudadanos de manera clara y verificable.

¿Qué hacer si no te entregan tus medicamentos?

El Gobierno federal mantiene mecanismos oficiales para reportar problemas de surtimiento.

Los derechohabientes pueden acudir a los módulos de Atención y Trato Digno en sus unidades médicas, llamar al 079 o utilizar el portal Receta Completa.

Conviene conservar la receta, documentar qué medicamentos no fueron entregados y solicitar un número de seguimiento.

Si el tratamiento no puede interrumpirse, debe consultarse al médico tratante para determinar las alternativas seguras. No es recomendable sustituir o suspender medicamentos por cuenta propia.

La verdadera medida del éxito no está en el discurso

Para una familia que logra obtener su tratamiento completo, el sistema funciona.

Para un paciente que debe regresar varias veces, desembolsar dinero que no tenía contemplado o esperar una medicina esencial, la experiencia puede ser muy distinta.

No es necesario negar los avances para exigir que las fallas se corrijan.

Tampoco es necesario atribuir intenciones políticas sin pruebas para reclamar responsabilidades.

Los documentos oficiales muestran que el desabasto ha existido y que, pese a los avances anunciados, todavía se registran faltantes.

Lo que debe exigirse al Gobierno no es una explicación eterna sobre lo difícil que resulta distribuir medicamentos. Es una estrategia que garantice que los pacientes reciban sus tratamientos cuando los necesitan.

Porque la salud no debería depender de la suerte de encontrar una caja en una farmacia.

Y una receta médica no se convierte en tratamiento hasta que el medicamento llega a las manos del paciente.

Monterrey News | El lado crítico de la noticia.


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Fuentes y metodología

Esta nota utiliza el Programa Institucional del IMSS publicado en el Diario Oficial de la Federación; la Encuesta de Satisfacción en Unidades Médicas Rurales 2025; comunicados y conferencias de la Presidencia de México; y reportes periodísticos de Zona Franca y La Jornada publicados durante septiembre y octubre de 2026.

Las cifras corresponden a periodos, instituciones y metodologías diferentes. No se presentan como mediciones directamente equivalentes ni se extrapolan a la totalidad de los pacientes del país.

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