“Eran libres, ahora están controladas”: el giro de AMLO sobre las redes sociales
Por Karl Vön | Monterrey News
Durante años, Andrés Manuel López Obrador llamó a las plataformas digitales “las benditas redes sociales”. Las presentó como una herramienta que había permitido romper el cerco de los grandes medios, dar voz a los ciudadanos y transformar la comunicación política en México.
Ahora, fuera de Palacio Nacional, el expresidente sostiene algo diferente: “Eran libres, ahora están controladas.”
La declaración abre una pregunta fundamental: ¿controladas por quién? ¿Por los propietarios de las plataformas, por sus algoritmos, por gobiernos, por intereses económicos, por campañas políticas o por distintos actores en diferentes grados? Y, sobre todo, ¿qué evidencia presentó López Obrador para sostener ese supuesto control?
De las “benditas redes” a las redes “controladas”
El contraste con sus declaraciones durante la Presidencia es evidente. El 20 de mayo de 2022, López Obrador defendía las redes porque, según él, habían debilitado el poder de los grandes medios tradicionales. Incluso entonces reconocía la presencia de bots y cuentas falsas, pero consideraba que las redes habían cambiado positivamente el equilibrio informativo.
Meses después, el 7 de septiembre de 2022, afirmó que la aparición de las redes había significado una “ruptura al cerco informativo”, porque cualquier persona con un teléfono podía expresarse públicamente.
Aquí aparece un detalle importante: AMLO ya advertía desde entonces que las redes podían ser manipuladas. Hablaba de bots, publicidad y falta de transparencia de las grandes plataformas. Por tanto, su preocupación por la manipulación digital no nació en 2026.
Lo que cambia ahora es la contundencia del diagnóstico: antes eran una herramienta imperfecta pero democratizadora; hoy dice que están “controladas”.
¿Realmente están controladas?
Aquí debemos separar la declaración política de aquello que puede demostrarse.
Las grandes plataformas digitales utilizan algoritmos para decidir qué contenido recomendar, amplificar o mostrar a cada usuario. Eso significa que lo que vemos en una red social no representa necesariamente una muestra neutral de todo lo publicado.
La presidenta Claudia Sheinbaum abordó el tema el 23 de septiembre de 2026. Según explicó, cuando una persona se detiene ante determinado tipo de contenido, el algoritmo comienza a recomendarle material semejante, lo que puede reducir la diversidad de información que recibe.
El gobierno mexicano también ha planteado una discusión sobre regulación de redes sociales e inteligencia artificial, al tiempo que reconoce el riesgo de que una intervención gubernamental pueda ser interpretada como censura.
Por tanto, sí existen mecanismos que condicionan lo que vemos en redes: algoritmos de recomendación, publicidad pagada, moderación, bots, campañas coordinadas y decisiones empresariales de las propias plataformas.
Pero eso es diferente a demostrar que “las redes están controladas” por un actor específico. En las fuentes revisadas para esta investigación no encontramos, asociada a esta declaración, evidencia presentada por López Obrador que identifique a una persona, gobierno, empresa o grupo como responsable único de ese supuesto control.
La paradoja
Durante buena parte de su carrera política, López Obrador sostuvo que los medios tradicionales estaban concentrados y que las redes habían permitido evadir ese poder. En septiembre de 2022 explicó que, desde su perspectiva, la televisión, la radio y los periódicos estaban muy controlados por el régimen y grupos económicos; la aparición de las redes permitía que cualquier ciudadano pudiera responder.
Cuatro años después, el problema que describía en los medios tradicionales parece haberse trasladado, en su discurso, al mundo digital.
Antes estaban controlados los medios. Las redes rompieron ese control. Ahora, según AMLO, también las redes están controladas.
La pregunta periodística inevitable es: ¿qué cambió?
Sheinbaum también ha puesto el tema sobre la mesa
No se trata únicamente de López Obrador. Durante los últimos meses, Sheinbaum ha cuestionado el funcionamiento de las plataformas, particularmente el uso político de bots, inteligencia artificial y campañas coordinadas.
El 25 de agosto describió mecanismos mediante los cuales determinado contenido podría ser amplificado rápidamente utilizando influencers, cuentas y redes de bots, y sostuvo que México necesita discutir alguna regulación sobre el uso político de estas tecnologías.
El dilema central sigue siendo el mismo: ¿cómo regular sin convertir esa regulación en censura gubernamental? La pregunta resulta especialmente relevante cuando quienes proponen revisar el poder de las plataformas son, al mismo tiempo, quienes ejercen el poder político.
El verdadero debate no es si las redes son “buenas” o “malas”
La discusión es más compleja. Las redes sociales pueden ampliar voces que antes difícilmente accedían a los medios tradicionales. Al mismo tiempo, empresas privadas controlan los algoritmos que determinan buena parte de la distribución del contenido.
También existen publicidad política, bots, campañas organizadas, contenido producido mediante inteligencia artificial y operaciones diseñadas para convertir determinados mensajes en tendencias. Y los gobiernos tienen un interés evidente en cómo circula la información política.
Por eso existe una diferencia importante entre decir “las redes pueden ser manipuladas” y afirmar “las redes están controladas”. La primera describe mecanismos cuya existencia está documentada. La segunda exige responder una pregunta adicional: ¿controladas exactamente por quién y mediante qué mecanismo?
Hasta ahora, esa respuesta no acompaña la declaración del expresidente.
Monterrey News | La pregunta queda abierta
López Obrador fue uno de los políticos mexicanos que mejor aprovechó el cambio producido por las redes sociales y durante años defendió su capacidad para romper el dominio de los medios tradicionales. Hoy sostiene que aquellas redes que calificó como “benditas” y que consideraba una vía para democratizar la información ya están controladas.
El problema no está en plantear la existencia de manipulación digital. Hay elementos verificables para discutir seriamente algoritmos, bots, publicidad, inteligencia artificial y concentración empresarial.
Lo que falta es precisar algo fundamental: ¿quién controla las redes que AMLO dice que ya no son libres?
Mientras no exista esa explicación acompañada de evidencia verificable, “están controladas” debe presentarse como una afirmación de López Obrador, no como un hecho demostrado.
Las mismas redes que ayer servían para desafiar al poder hoy son cuestionadas por quienes llegaron al poder apoyándose también en ellas.
Fuentes consultadas
Presidencia de la República, conferencias de Andrés Manuel López Obrador del 20 de mayo y 7 de septiembre de 2022; Presidencia de la República, conferencias de Claudia Sheinbaum del 25 de agosto y 14 y 23 de septiembre de 2026; información publicada el 30 de septiembre de 2026 sobre la reaparición y declaraciones de López Obrador.


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