Islas Marías: el proyecto turístico que prometió cientos de visitantes diarios… y hoy recibe decenas a la semana

Y así comienza la historia.
Parecía una transformación histórica.
Un antiguo penal convertido en símbolo de turismo social, sustentable y accesible. Sin embargo, a más de tres años de su inauguración, el Centro Turístico Islas Marías sigue lejos de cumplir las expectativas que el propio gobierno anunció.
Lo que se prometió y lo que ocurrió después no coincide.
Y ese contraste es hoy el centro del debate.
Lo esencial del tema
El proyecto fue inaugurado en 2022 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador Se anunció una capacidad de hasta 640 visitantes diarios Hoy el complejo recibe alrededor de 80 visitantes por semana Los costos de los paquetes se duplicaron respecto a los precios iniciales
Un proyecto pensado para el pueblo que terminó siendo inaccesible para la mayoría.
El contexto: de prisión federal a destino turístico
Las Islas Marías fueron durante más de un siglo sede de la Colonia Penal Federal Islas Marías, una prisión activa entre 1905 y 2019.
Tras su cierre, el gobierno federal anunció que el archipiélago sería transformado en un centro turístico con enfoque histórico, ambiental y educativo, bajo el argumento de rescatar el sitio para el pueblo de México.
El proyecto fue presentado como una alternativa de turismo social, no de lujo, respetando que el área es Reserva de la Biosfera y posee un alto valor ecológico.
Las promesas oficiales
Durante su inauguración en diciembre de 2022, se informó que el centro turístico podría recibir hasta 640 visitantes diarios, número calculado para evitar la sobreexplotación ambiental.
Los paquetes incluirían:
Transporte marítimo Hospedaje Alimentación Recorridos guiados
El mensaje fue claro: un destino accesible, educativo y sustentable.
La realidad: cifras muy por debajo de lo anunciado
A tres años de distancia, los datos disponibles muestran un escenario distinto:
Baja afluencia
Diversos reportes periodísticos documentan que el complejo recibe alrededor de 80 turistas por semana, una cifra que representa menos del 2% de la capacidad anunciada originalmente.
Aumento de precios
Los paquetes turísticos, que inicialmente rondaban los 5,000 a 6,000 pesos, hoy superan los 10,000 pesos por persona, lo que ha reducido considerablemente el interés del turismo nacional.
Accesibilidad limitada
El acceso únicamente por ferry desde puertos específicos, la logística rígida y la falta de opciones flexibles han convertido el viaje en una experiencia poco atractiva para el público general.
¿Por qué no despega el proyecto?
Analistas y especialistas en turismo señalan varios factores:
Precios elevados para el mercado interno Oferta turística de nicho, no masiva Poca promoción efectiva Limitaciones logísticas de transporte
A esto se suma un elemento clave: no existe claridad pública sobre la rentabilidad del proyecto, ni reportes constantes sobre su impacto económico real.
El contraste político
El Centro Turístico Islas Marías se presentó como uno de los símbolos de la nueva visión de gobierno.
Sin embargo, los resultados contrastan con el discurso inicial.
La pregunta no es si el proyecto tiene valor histórico o ambiental —lo tiene—, sino si cumple con la promesa de ser accesible, funcional y sostenible en el tiempo.
¿Qué sigue para Islas Marías?
El proyecto no está cerrado, pero sí enfrenta un desafío estructural:
Ajustar costos Mejorar accesibilidad Transparentar resultados Redefinir expectativas
De no hacerlo, corre el riesgo de convertirse en otro caso de infraestructura pública subutilizada, sostenida más por narrativa política que por demanda real.
Conclusión
Islas Marías representa una idea poderosa mal ejecutada.
Transformar un penal en un espacio de memoria y turismo era una oportunidad histórica.
Pero sin ajustes reales, el proyecto seguirá lejos de cumplir lo que prometió.
El turismo no se decreta. Se construye con planeación, precios realistas y demanda auténtica.

